¿CUÁL ES LA IDEOLOGÍA DE CIUDADANOS?

Ciudadanos es de derechas y no lo quiere saber

¿Cuál es la ideología de Ciudadanos? Los de Albert Rivera se han definido a menudo como un espacio de centro y, últimamente, como un partido liberal. Pero, desde la izquierda, se les acusa a menudo de ser una nueva expresión de la derecha patrocinada por el Ibex-35. ¿Cuál es la realidad? CRÍTIC ha fiscalizado la actividad parlamentaria de la formación naranja en el Congreso, en el Parlamento de Cataluña y en el Ayuntamiento de Barcelona. La conclusión principal: en el Congreso, desde junio de 2016, los de Rivera han votado 240 veces junto a Rajoy, lo que supone un 75% de coincidencia. Ciudadanos coincide con el PP no sólo sobre Cataluña, sino también en materia laboral, de fiscalidad o de pensiones. Los puntos de encuentro con la derecha son múltiples también en el Parlamento y en el consistorio barcelonés. Os contamos con datos el verdadero perfil ideológico de Ciudadanos.

Para contrastarlo, CRÍTIC ha analizado a fondo la actuación de la formación de Albert Rivera en el Congreso. Durante esta legislatura -que arrancó en el verano de 2016- se han votado casi 320 cuestiones. En 240 ocasiones, un 75,2% de los casos, ha votado exactamente lo mismo que el Partido Popular. En cambio, las coincidencias entre el PP y el PSOE se reducen a un 60% de las iniciativas. El porcentaje cae a un 34,2% si comparamos las coincidencias entre el partido del Gobierno y el grupo confederal de Podem – En Comú Podem – En Marea. Pero es que, además, el partido de Rivera sólo ha votado lo contrario que el de Rajoy 32 veces, es decir, apenas un 10% de los temas. Ciudadanos se ha convertido en gran medida en la muleta de Rajoy en el Congreso. En este gráfico podéis ver algunos ejemplos.

Infografía sobre que ha votado Ciudadanos en el Congreso

Contra el independentismo, más duros que el PP

La proximidad de Ciudadanos con el PP se traduce en un alineamiento con Rajoy en las cuestiones clave. El caso más evidente es todo lo vinculado al proceso independentista catalán. Los ejemplos son múltiples: apoyo a la aplicación del artículo 155, Proposición no de Ley para defender y apoyar la labor de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, o la presentación, poco antes del 1-O, de una Proposición no de Ley sobre el “apoyo institucional a la defensa del Estado de derecho en Cataluña”, que no se aprobó a pesar del voto favorable del PP. También se ha alineado con el PP y el PSOE para rechazar iniciativas de los grupos catalanes, como dos mociones del diputado del PDECat Jordi Xuclà sobre la “crisis democrática del funcionamiento de la justicia en España” o sobre la “operación Diálogo”. En diciembre de 2016, los mismos partidos también rehusaron una del entonces diputado Francesc Homs en la que pedía que se atendieran las 46 peticiones que Carles Puigdemont había hecho meses atrás a Rajoy.

En defensa de Fernández Díaz

A diferencia de los socialistas y de Podem, C ‘s no creyó que en la etapa de Jorge Fernández Díaz al frente del Ministerio del Interior se pusiera en marcha la llamada “Operación Cataluña” ni que se utilizaran recursos y agentes policiales con “finalidad partidista”. La formación se ha alineado con el PP en la defensa acrítica del Tribunal Constitucional (TC) y, por ejemplo, en 2016 votó contra una proposición de ley para derogar la reforma exprés del organismo, que la había dotado de capacidad ejecutiva.

El PP y Ciudadanos, contra el modelo de escuela catalana

Ciudadanos ha intentado aprovechar la implementación del 155 para intentar que se actúe sobre la escuela catalana, uno de sus caballos de batalla. El 23 de noviembre, planteó la creación de una “agencia independiente” que asumiera las tareas de la inspección educativa en las escuelas, fundamentalmente para combatir “el adoctrinamiento”. La propuesta contó con el apoyo del PP, pero con el rechazo de la mayoría del Congreso y no salió adelante, como tampoco lo hizo una iniciativa del partido gubernamental para fortalecer el control actual en los centros. Dos semanas antes, C’s también votó junto al PP en contra de una moción de ERC en defensa del modelo de escuela catalana.

El único opositor al concierto económico vasco

El centralismo se ha evidenciado en varias ocasiones, como cuando se convirtió en el único de los cuatro grandes grupos del Congreso en votar en contra de las leyes de actualización del concierto económico y cupo vasco. Se debe recordar que C ‘s no tiene ningún diputado en el Parlamento vasco. En octubre de 2016, también había sido la única formación que no validó la tramitación de la reforma del Estatuto de autonomía del País Valenciano, para mejorar la inversión; y dos meses más tarde rechazó la reforma del Estatuto de Canarias, esta vez alineado sólo con Podem.

Apoyo a los presupuestos y defensa de la reforma laboral

A la espera de comprobar qué pasa con las cuentas de 2018, de momento Ciudadanos siempre ha facilitado la aprobación de los presupuestos al Gobierno de Rajoy, así como las diversas normativas encaminadas a “garantizar la estabilidad presupuestaria”, como el techo de gasto. Las dos formaciones se han puesto de acuerdo para rebajar impuestos, un pacto que no beneficia a las rentas más bajas. En este tipo de cuestiones económicas, el PP ha topado casi siempre con el rechazo del PSOE y siempre con el de Podem.

En cuestiones laborales, C’s se ha alejado de las peticiones de los sindicatos. Así, por ejemplo, a finales de 2016 se abstuvo en la propuesta del PSOE para pedir la derogación de la polémica reforma laboral del PP -en la legislatura con Rajoy de presidente en funciones ya se había abstenido en una propuesta similar de Podem. Sí que votó a favor de la polémica reforma del decreto de la estiba, que había provocado un gran conflicto con los trabajadores del sector. Meses antes, en cambio, no había avalado una propuesta de Podem para mejorar las condiciones laborales de las camareras de pisos del sector turístico, conocidas popularmente por ‘Kellys’.

Contra la mejora de las pensiones

Durante el 2017, C’s tampoco votó a favor de diversas iniciativas destinadas a garantizar unas pensiones públicas dignas, como una moción socialista para mejorar las pensiones de viudedad de las personas mayores de 65 años con menores ingresos, otra sobre las medidas a tomar para garantizar que las prestaciones no pierdan poder adquisitivo -como está pasando- una vez agotado el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, u otra en la que se defendía la derogación del llamado ‘factor de sostenibilidad’ y del índice de revalorización de las pensiones, que en la práctica se ha traducido hasta ahora en incrementos de un 0,25% de la paga, casi siempre inferior a la inflación. Todas estas propuestas recibieron el apoyo de las formaciones de izquierdas, el rechazo del PP y la abstención de Ciudadanos.

Refugiados y privatización de servicios públicos: con el PP

El evidente incumplimiento de las cuotas de acogida de refugiados a las que el Gobierno español se había comprometido con la Unión Europea provocó que a finales de octubre el Congreso aprobara la reprobación de los ministros de Interior, Juan Ignacio Zoido, y de Exteriores, Alfonso Dastis. La votación fue impulsada por Podem, y C’s, una vez más, optó por abstenerse y no posicionarse contra el Ejecutivo de Rajoy.

El partido de Rivera sí hizo como el PP y se opuso a una moción de Podem sobre la “privatización de los servicios públicos y de salud y sus efectos sobre la sostenibilidad del sistema sanitario”. En otra iniciativa de la formación de Iglesias, referida a la “creciente corrupción en la gestión del agua” vinculada a la “privatización” del servicio, el grupo de Rivera también optó por mirar hacia otro lado, mientras que hace un año sí que rehusó la propuesta de crear un “polo bancario público”, formado por Bankia, Banco Mare Nostrum (BMN) y el Instituto de Crédito Oficial (ICO). C’s tampoco ha votado a favor de la eliminación de las famosas puertas giratorias entre la Administración pública y la gran empresa privada, en este caso alineándose con el PSOE y el PP.

No-anulación de las sentencias del franquismo

La memoria histórica es una de las materias que más titulares ha generado Ciudadanos, fundamentalmente por sus dificultades para condenar el franquismo y sus crímenes, como retrató Sergi Picazo a CRÍTIC. Y eso no ha cambiado en la legislatura actual, ya que se ha abstenido en una propuesta del PDECat para modificar la Ley de la memoria y anular las sentencias del franquismo, o en otra del PSOE que permitía específicamente invalidar la condena a muerte del presidente catalán Lluís Companys. En ambos casos, las medidas tiraron adelante pese al rechazo del PP.

Política internacional: por la liberación de los presos políticos … en Venezuela

Finalmente, con respecto a las cuestiones internacionales, podríamos decir que C ‘s ha sido el alumno más aplicado del manual neoliberal, ya que se ha quedado solo rechazando el acuerdo de diálogo y cooperación entre la UE y sus estados y Cuba; se ha alineado varias veces con el PP para sacar adelante la aprobación del CETA, el polémico tratado de libre comercio entre la UE y Canadá; ha estado al lado del PP y del PSOE para validar el acuerdo entre España y Arabia Saudí de “protección mutua de información clasificada en el ámbito de defensa”; y con los mismos dos partidos aprobó una proposición no de ley para exigir “respeto a la democracia” y la “liberación de los presos políticos” en … Venezuela.

Ciudadanos en el Parlamento (más allá del proceso)

Primera fuerza del Parlamento tras conseguir 36 diputados en las elecciones del 21-D, Ciudadanos encabezará la oposición al Gobierno de la Generalitat por segunda legislatura consecutiva. En un último mandato marcado, especialmente, por el proceso independentista, el grupo liderado por Inés Arrimadas rechazó todas las leyes vinculadas a la cuestión nacional: Ley de transitoriedad, Ley del referéndum, impugnación al TC de las conclusiones de la comisión de estudio sobre el proceso constituyente…

En concreto, sólo apoyó -y en algunos casos no totalmente- a 11 de las 26 leyes que aprobó el Parlamento en la legislatura pasada. C’s también rehusó las normativas de la comunidad catalana en el exterior, la del Código tributario de Cataluña o la de la Agencia de Ciberseguridad. Además, votó en contra de los presupuestos del 2016 y del 2017 y las diversas medidas fiscales vinculadas, tales como el impuesto a los activos no productivos de las personas jurídicas, que sí recibió el apoyo de Catalunya Sí Que es Pot y la abstención del PSC. Sólo el PP también se decantó por el no. La formación se abstuvo en la Ley de universalización de la asistencia sanitaria, que pretende garantizar la atención a todos los ciudadanos del Principado, con independencia de su situación administrativa, y que tuvo los votos de Junts pel Sí, del PSC, de CSQP y de la CUP.

En cambio, C’s ‘s avaló normativas como la Ley del cambio climático, la de las secciones de crédito de las cooperativas, la de comercio, servicios y ferias, las de las asociaciones de personas consumidoras de cannabis, y, a diferencia del Congreso, la ley que declara nulos los juicios franquistas. También apoyó la Ley de la renta garantizada de ciudadanía, que salió adelante por unanimidad, y parcialmente a la Ley de medidas de protección del derecho a la vivienda de las personas en riesgo de exclusión residencial. El partido tampoco defendió continuar la tramitación de la proposición de ley de la CUP sobre el abuso bancario y rechazó una moción del partido de la izquierda independentista para impulsar una banca pública en Cataluña.

Ayuntamiento de Barcelona: rechazo a la regulación hotelera y la gestión pública del agua

En el Ayuntamiento de Barcelona, C’s ‘s ha mostrado una cara muy conservadora. La líder del partido en el consistorio es Carina Mejías, ex diputada del PP en el Parlamento. Aunque no es una cuestión estrictamente local, Mejías ha llevado la cuestión nacional constantemente al pleno municipal, repitiendo sin cesar el argumento de que Ada Colau es “aliada” del independentismo.

En materia social, el partido naranja ha votado en contra de todos los presupuestos de la era Colau, y se ha opuesto a la incorporación de Barcelona a la Asociación Catalana de Municipios y Entidades para la Gestión Pública del Agua ( AMAP), partidaria de la remunicipalización del servicio. También ha exhibido mano dura contra las “ocupaciones ilegales” de inmuebles, una cuestión de la que ha responsabilizado constantemente a Colau, ha rechazado los cambios en la ordenanza del civismo, que rebajan bastantes sanciones, y se mostró muy duro con la cuestión de los ‘manteros’. Además, se abstuvo en la votación del nuevo Reglamento de participación ciudadana, que permitirá celebrar una multiconsulta anual con las propuestas hechas tanto por los partidos como por los vecinos, y se ha opuesto a dos de los proyectos bandera del gobierno de Colau : la supermanzana y el plan de regulación de alojamientos turísticos, los PEUAT.

Finalmente también ha generado titulares sobre las cuestiones vinculadas a la memoria histórica. ¿Cómo? Con la abstención en la decisión del pleno de retirar la medalla de honor de la ciudad al ex ministro franquista Rodolfo Martín Villa; con la oposición a cambiar el nombre del Salón de la Reina Regent por Sala del Plenario Carles Pi i Sunyer, en homenaje al alcalde republicano de la ciudad, o a rebautizar la plaza de Llucmajor de Nou Barris por plaza de la República.

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